Cómo pintar tus puertas

19 mayo 2017

Pintura para puertas

Si tienes tus puertas un poco envejecidas o su estilo ya no te gusta no es necesario que gastes un montón de dinero en sustituirlas por otras nuevas, excepto si eso es lo que quieres y dispones del dinero necesario para elegir un diseño moderno en puertas lacadas o de madera. Pero aquí te ofrecemos unos pequeños consejos para renovar tu casa solamente pintando o lacando tus puertas de madera.

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Como pintores Madrid, sabemos que el procedimiento para el pintado de puertas es sencillo. Antes de aplicar la pintura elegida deberemos arreglar las imperfecciones y daños en la madera, y retirar de las mismas la pintura o barniz que tengan de origen. Deben quedar totalmente libres de capas anteriores, de lo contrario no se adherirá bien la pintura o barniz que vayamos a aplicar.

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Proceso a seguir

Después, y dependiendo del tipo de pintura, lijaremos solamente –en el caso de pinturas al aceite- o primero humedeceremos la madera con agua y luego lijaremos –en el caso de pinturas al agua-.

En este momento, una vez lijada su superficie por completo, podemos comenzar a pintar la puerta bien con brocha –de muy buena calidad para que no suelte pelos y nos arruine el trabajo-, con esponja o con rodillo, con manos abundantes y siguiendo la dirección de las vetas. La segunda mano deberá esperar a que  seque completamente la primera. El acabado lo realizaremos aplicando cera o barniz, que protegerán la superficie y  darán profundidad al color.

Pero si aún queremos ir más allá podemos lacar las puertas, con un resultado de espectacular belleza y elegancia. Como en el caso de la pintura, lo primero que haremos es preparar la superficie de la puerta, aplicando una imprimación que lijaremos con suavidad al secado de la misma, sellando cualquier pequeño orificio o daño que tenga, para que la apariencia sea totalmente uniforme y lisa. Utilizaremos esmaltes de calidad y de resultados garantizados, pudiendo optar por los esmaltes sintéticos o los grasos. Para su aplicación se puede usar un rodillo o una brocha, lo que nos parezca más cómodo y nos dé el resultado que queremos. Las pasadas de la brocha han de ser muy finas y deben secarse muy bien. Comenzaremos por las esquinas y bordes, para pasar después las superficies grandes desde arriba, aplicando de derecha a izquierda oblicuas a la superficie, nunca verticales. La brocha no debe estar muy empapada y si el esmalte se espesa se puede diluir con una pequeña cantidad de aguarrás. Trabajar con el rodillo puede resultarte más sencillo que la brocha, deberás tener en cuenta que si es esmalte acrílico usarás rodillo de espuma, pero en caso de que sea barniz sintético usarás uno de mohair, puesto que su diluyente puede deshacer la espuma. Deberás superponer las pasadas para evitar zonas sin aplicación, escurriendo bien el rodillo. Para zonas de molduras, curvas o acanalados es buena opción usar la llamada brocha americana, que es una almohadilla de mando recubierta con una tela muy suave tipo terciopelo que permite unos muy buenos resultados en la aplicación por todos los resquicios de la madera.

En caso de que las puertas tengan cristal, deberás protegerlo bien y forrarlo completamente, salvando todos sus bordes con cinta de carrocero, así evitarás que le salten salpicaduras que luego cuesta retirar, pudiendo incluso dañarlo.

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